Parent’s Circle, víctimas unidas por la paz en Israel y Palestina

Parent's Circle intenta acabar con el conflicto entre Israel y Palestina

En el Círculo de Padres, judíos y palestinos hacen causa común contra el conflicto árabe-israelí. No son ciudadanos cualesquiera: cada uno de sus miembros ha perdido a un ser querido a manos del bando contrario, pero han decidido sentarse junto a sus ‘enemigos’.

Es complicado determinar una cifra exacta de víctimas en la guerra entre palestinos e israelíes desde su comienzo en 1948. En todo caso, miles, que algunas organizaciones, como la Polynational War Memorial, elevan a 14.500 muertes en ambos bandos.

Las tragedias personales han servido, en ocasiones, para perpetuar el conflicto. Pero 500 familias (250 judías y 250 palestinas) han decidido tomar un camino diferente: unirse al contrario para encontrar consuelo y para luchar por la paz.

La misión del Parent’s Circle

La asociación fue creada en 1995 y, según aseguran, han sentado un precedente. En sus reuniones se sientan, frente a frente, personas como Rami Elhanan, un judío que perdió a su hija de 13 años en un atentado, y Ali Abu Awwad, cuyo hermano fue ejecutado a sangre fría por un soldado israelí. Ambos, y otros en su misma situación, decidieron unir sus fuerzas y conocer el dolor de los que están al otro lado.

Los objetivos del Círculo de Padres son, según explican en su página web, «evitar más sufrimiento debido a la falta de paz, influenciar al público y a los políticos para que elijan la paz antes que la guerra, educar para la paz y la reconciliación, promover el cese de los actos de hostilidad y el logro de un acuerdo político, evitar el uso del sufrimiento como un medio para aumentar la enemistad entre nuestros pueblos, y prestar apoyo mutuo entre nuestros miembros».

Las actividades para promover la paz entre Israel y Palestina

«¿Qué haces con este dolor? ¿Lo tomas y lo usas como venganza, y continúas el círculo de violencia? ¿O eliges otro camino para evitar más muerte y más dolor a otros padres?», se pregunta Rabbi Daniel Smith en el documental Encounter Point. Smith, de religión judía y nacida en Sudáfrica, perdió a su hijo David asesinado por un francotirador palestino, y hoy es una de las portavoces del Parent’s Circle.

A través del Círculo de Padres, Smith envió una carta a la familia del palestino que mató a su hijo cuando se enteró de que éste había sido detenido. En ella no hay resentimiento, sino que intenta hacerles entender tanto a él como a sus familiares que «una solución no violenta es la única vía para que ambas naciones puedan vivir juntas en paz». Ellos han prometido contestarle, aunque Smith admite que es un proceso largo que puede llevarles años.

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Son gestos como éste los que promueve la asociación para buscar una auténtica reconciliación entre ambas facciones. Cada año celebran conferencias por todo el mundo, organizan talleres para israelíes y palestinos, encuentros entre familias donde comparten sus historias, o campamentos donde muchos jóvenes judíos se sientan a comer por primera vez con un palestino -y viceversa-. Una de sus actividades clave son las charlas en colegios e universidades de las dos zonas donde a veces son reticentes a escuchar o siquiera recibir a miembros del otro bando, pero que según las memorias de la organización van abriéndose poco a poco.

Las dificultades del diálogo palestino-israelí

Admiten, no obstante, que muchos, tanto en el lado palestino como en el judío, no comprenden su misión. Especialmente los que como ellos han sufrido una pérdida, o los más radicales sionistas y militantes palestinos. También han celebrado charlas con ellos, encontrándose por ejemplo con militares israelíes o con el grupo armado palestino Mártires de Al-Alqsa.

Para celebrar sus reuniones se enfrentan a numerosos obstáculos logísticos: los palestinos no pueden ir a la zona israelí sin permiso, y para los israelíes es igual de complicado en ciertas zonas.

Eso sin contar los periodos en los que el conflicto se recrudece, como el ataque a la Flotilla de la Libertad o la guerra de Gaza en 2009. Pero también hay diálogo cuando no es posible encontrarse físicamente: la asociación puso en marcha en 2002 la línea Hello Peace!, que permite que israelíes y palestinos hablen entre ellos. «Si quiere hablar de reconciliación, tolerancia y paz con un israelí, marque 1, si quiere hablar de reconciliación, tolerancia y paz con un palestino, marque 2″ dice la grabación de inicio de la llamada, que ha tenido más de un millón de usos desde su puesta en marcha y ha dado lugar a improbables amistades.

Otra de sus luchas es conseguir que todos los ciudadanos de ambos lados accedan a información no sesgada, ya que, advierten, tanto los medios israelíes como los palestinos «sesgan las verdaderas realidades de la vida sobre el terreno, incitan a la animosidad y a la total separación entre vecinos y crean obstáculos para la paz». Para contrarrestarlos, desde finales de 2010 promueven el proyecto ‘Crack in the Wall’ (literalmente, ‘grieta en el muro’), para que ciudadanos israelíes y palestinos puedan tener información de primera mano, elaborada por ellos mismos a través de teléfonos móviles e Internet, sobre lo que pasa en el otro lado.

«Si nosotros, las víctimas, hemos podido darnos la mano y hablar, los demás también pueden», declaró en una entrevista con el diario Deia Ali Awwad, que en el documental Encounter Point apunta: «Por primera vez, palestinos e israelíes se han encontrado para compartir su dolor. Nos encontramos por temas que los políticos usan para justificar matar. ¡No! No nos utilicen como excusa. Estamos unidos».

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