Los derechos humanos, ¿inviolables dentro de la Unión Europea?

Desde su fundación, la protección y el respeto a los derechos humanos ha estado entre los principios de la UE. Pero esto no siempre se cumple. De la desprotección de los apátridas a la falta de libertad de prensa.

«La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías», dice el Tratado de la Unión Europea.

Lo cierto es que a veces la UE, o algunos de los países miembros, han hecho las vista gorda ante las violaciones de los derechos humanos lejos de sus fronteras -muchos estados colaboran económica o políticamente con dictaduras-, pero, dentro de su territorio y en comparación con otros lugares del mundo, es una zona bastante avanzada en esta materia.

Sin embargo, y aunque los países de la Unión estén muy lejos de la vecina Bielorrusia -considerada el último régimen autoritario europeo-, hay más de un puñado de casos en los que se incumplen los nobles propósitos den la Carta Fundacional. Y algunos muy graves.

La UE y los vuelos ilegales de la CIA

En 2007, Guantánamo dejaba de ser una terrible realidad cómodamente situada fuera de las fronteras de la Unión para ser un hecho que se daba en el mismo corazón de Europa. El llamado ‘informe sobre los vuelos de la CIA’ revelaba que varios países europeos estaban participando en la detención ilegal de presos llevada a cabo por la administración Bush con la excusa de la lucha contra el terrorismo.

Según datos de Amnistía Internacional, tres países de la UE -Rumanía, Polonia y Lituania- alojaron cárceles secretas en las que los presos carecían de derecho alguno, mientras que los gobiernos del Reino Unido y Alemania podrían haber sido cómplices de Estados Unidos en interrogatorios en los que se utilizaba la tortura. Italia contribuyó entregando a presos que luego eran llevados a prisiones ilegales de todo el mundo, mientras que al menos once estados -entre los que se encuentra España- permitieron el aterrizaje de aviones estadounidenses mientras trasladaban esta ‘carga’. Y «sin poner reparos».

Según AI, «todos los estados cómplices [deben] ser responsabilizados y aquellos causantes de unas violaciones de los derechos humanos tan serias no deberían salir inmunes de sus crímenes». Mientras tanto, el Parlamento Europeo intenta llevar a cabo una investigación que, reconocen, va lenta: «se necesitan estudios adicionales», fue la conclusión de un encuentro sobre derechos humanos celebrado en enero de 2011.

La libertad de prensa, en decadencia

De los primeros veinte puestos de la clasificación incluida en el Informe 2010 de libertad de prensa, trece son miembros de la UE. Pero otros países han empeorado y se encuentran más abajo en una lista de 157: Italia (49), Bulgaria (52), Grecia (70) y Bulgaria (70).

«Es inquietante constatar que varios Estados miembros de la Unión Europea continúan perdiendo lugares en la clasificación. Si no se recuperan, la Unión Europea corre el peligro de perder su estatus de líder mundial en lo concerniente al respeto de los derechos humanos. Entonces, ¿cómo podrá ser convincente cuando solicite a los regímenes autoritarios realizar mejoras? Es urgente que los países europeos recuperen su posición ejemplar«, decía Jean-François Julliard, secretario general de Reporteros Sin Fronteras.

En Grecia, en verano de 2010 un periodista que investigaba la corrupción en el país fue asesinado a tiros, y en Italia muchos reporteros de investigación están amenazados por la mafia. Estos, de hecho, ni siquiera son defendidos por el Gobierno: Berlusconi los ha atacado varias veces por dar «mala imagen» de Italia.

El último escándalo en torno a la libertad de prensa fue la aprobación, en diciembre de 2010, de una ley de medios de comunicación en Hungría que pretende controlar los medios públicos y, en parte, los privados. Aunque varios estados miembros criticaron duramente la medida, otros países como Austria y Francia han intentado ejercer un control estatal directo sobre los periodistas.

Ciudadanos apátridas en la UE

Los apátridas son personas que carecen de nacionalidad. Sin un documento de identidad válido, no sólo no se puede viajar, sino que es casi imposible acceder a un trabajo y los servicios básicos, como la educación o la sanidad.

Dentro de la Unión Europea hay tres estados que tras la desintegración de la URSS y de Yugoslavia convirtieron a miles de sus ciudadanos en apátridas, que todavía hoy sufren las consecuencias, y que no fueron tenidos en cuenta por las instituciones comunitarias ni antes ni después de que se integraran en el club europeo: Eslovenia, Estonia y Lituania.

En Eslovenia, los llamados ‘borrados’ fueron eliminados del registro civil sólo por ser originarios de otras  repúblicas ex-yugoslavas. En 2010, después de 19años de lucha, el estado pidió perdón y prometió restablecer la ciudadanía y los derechos de todos ellos -25.000 personas-, aunque descartó compensarlos por ello.

Por su parte, tras emanciparse de la Unión Soviética, Letonia y Estonia convirtieron a las personas de etnia rusa -medio millón y cien mil individuos, respectivamente- en ciudadanos de segunda clase. Literalmente, son conocidos como ‘no-ciudadanos’ y llevan los llamados ‘pasaportes grises’, diferentes al resto.

Aunque desde su entrada en la UE la situación ha mejorado y de hecho en las elecciones de 2010 los rusos de Letonia obtuvieron representación en el parlamento por primera vez, aún hoy muchos son considerados ciudadanos de segunda y no pueden acceder a los plenos derechos, por ejemplo, por no conseguir aprobar el examen oficial de los idiomas de esos países.

Hay muchos otros casos denunciados por las organizaciones de derechos humanos, como la discriminación étnica. Los gitanos son los que más la sufren, y por ejemplo en la República Checa y Eslovaquia están segregados en las escuelas y en Francia están siendo deportados. Otras materias, como los derechos de la mujer -recientemente Europa dictaminó que la prohibición del aborto en Irlanda es un atentado a los derechos humanos- o los refugiados siguen siendo asignaturas pendientes.

Pronto, la Unión Europea ratificará, como institución -ya lo han hecho los países miembros- el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Con varios desafíos por delante.

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