Recomendaciones para ir de festival

Festival

A la hora de prepararse para un festival, es recomendable saber qué meter en la mochila para no cargarla demasiado y que no falte nada. Conocer qué alimentos se conservan mejor, cómo sacar el máximo partido al saco de dormir o qué prendas hay que llevar hará más agradable el viaje y evitará imprevistos.

Se acerca el buen tiempo, y miles de festivaleros afilan sus garras para luchar por el mejor sitio donde montar la tienda de campaña. La apertura de espacios destinados únicamente a este tipo de celebraciones, como la Ciudad del Rock, en Madrid, está haciendo que cada vez más gente se apunte a disfrutar de unos cuantos días de música al aire libre. Sin embargo, pocos son los que consiguen dar en el clavo a la hora de preparar la mochila, y saber qué llevar y qué no es crucial para disfrutar al máximo.

Dormir y comer: las necesidades básicas en un festival

La ya mencionada tienda de campaña es un básico para estas celebraciones. Antes de salir de casa, es recomendable leer las instrucciones o buscar un tutorial en vídeo para saber montarla una vez se llegue, sobre todo si no se tiene experiencia. Una vez instalada, y a pesar del firme propósito de no dormir que se harán muchos, es imprescindible colocar el saco de dormir. Un truco para mantener una temperatura adecuada es meterse en él con el menor número de prendas posible, para que el tejido se adecúe al calor corporal.

Si el festival es corto, se puede subsistir sin problemas con una esterilla. Si, por el contrario, se va a pasar más de tres noches durmiendo fuera, es aconsejable llevar colchón e inflador. Seguramente habrá que hincharlo más de una vez, dependiendo de cuántas personas duerman en él, pero la espalda lo agradecerá.

A la hora de preparar la lista de la compra, hay que tener en cuenta que hay ciertos productos que se conservan mejor que otros. Las legumbres aguantan sin problemas en condiciones de calor y poca cantidad sirve para alimentar a muchas personas. Los huevos, los lácteos y salsas como la mayonesa, sin embargo, son muy susceptibles de estropearse y causar una indigestión.

Toda ello debe guardarse en una nevera portátil para que no se estropee, y si se va a querer cocinar, hay que hacerse con un hornillo de gas que no ocupe demasiado espacio. Si no se dispone de uno, las latas de conservas y el embutido le permiten a uno alimentarse durante varios días de forma adecuada. El pan, mejor de molde, ya que se conserva mejor que las barras y se vende en rebanadas, por lo que es más útil a la hora de consumirlo. Por último, es más que aconsejable llevar agua en cantidades industriales para mantener el cuerpo bien hidratado y evitar insolaciones.

Higiene personal en los festivales

También es importante conocer las instalaciones del recinto. En las páginas oficiales de los festivales suelen incluirse mapas y una lista de prestaciones que se ofrecen. Si esta información no está disponible, preguntar a alguien que ya haya ido o comparar opiniones en un foro puede ser de gran utilidad.

Si hay duchas, en la maleta no pueden faltar una toalla no demasiado grande y unas chanclas de piscina. Además, la bolsa de aseo deberá incluir unos botes pequeños con gel y champú, un bote de desodorante, preservativos, cepillo y pasta de dientes y cremas para antes y después de la exposición solar. Si el festival es de corta duración, lo normal es que no se disponga de este servicio. En este caso, es posible que los habitantes de la zona estén dispuestos a alquilar sus baños. Por último, siempre hay que llevar un botiquín que incluya desinfectante, tiritas, gasas y aspirinas, además de cualquier medicamento que se pueda necesitar y papel higiénico o pañuelos.

Qué ropa llevar

Estar atento al pronóstico del tiempo es algo obligatorio antes de ir a un festival. Normalmente la Ley de Murphy se cumple, y en este caso no iba a ser menos. Si puede llover, lloverá, y lo mismo ocurre con el frío. Por eso, a menos que vayamos a Almería en agosto, hay que tomar medidas teniendo en cuenta que la meteorología puede jugar en contra. Si hay posibilidad de lluvia, unas botas de agua y un chubasquero que ocupe poco espacio son imprescindibles.

En cuanto a la ropa, hay que tener en cuenta que es posible que la temperatura cambie de un día para otro. Para ir bien preparado sin cargar demasiado la maleta, lo esencial es llevar dos pantalones, uno largo y otro corto, varias camisetas de algodón, una sudadera que abrigue y, por supuesto, una muda por cada día que se pase en el festival. Además, hay que incluir unas zapatillas cómodas, que no aprieten ni queden demasiado sueltas y que transpiren, y si es necesario, el traje de baño.

Algunas cosas que no son imprescindibles, pero pueden ayudar a mejorar la estancia, son tapones para los oídos, un antifaz de tela por si se quiere dormir de día, toallitas húmedas y linterna. Después de cantar durante horas, la garganta se resiente, por lo que es recomendable hacerse con un pañuelo para cubrir el cuello. Para cuando salga el sol, hay que contar con un gorro o similar y unas gafas oscuras. También, un rollo de cinta de carrocero, ya que se corta fácilmente sin necesidad de tijeras y puede ser muy útil en caso de que haya que arreglar algo, pegar la linterna en el techo, etc. Ahora sólo falta montar la tienda, ponerse las pinturas de guerra y ¡a disfrutar del festival!

URL de la imagen: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Rock_in_Rio_2006_Lisbon_Hot_Stage.JPG

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