Escala en Londres: qué ver en un día

Descubre Londres en 24 horas

Las escalas de los vuelos de bajo coste pueden ser un trámite tedioso, o, por el contrario, una oportunidad para visitar una ciudad en menos de 24 horas. ¿Qué ver si el avión hace una parada en Londres?

La capital del Reino Unido cuenta con una gran oferta turística y de ocio, y sólo en visitar uno de sus numerosos museos se puede necesitar un día competo. Pero si se dispone de poco tiempo, por ejemplo durante la escala de un vuelo, es posible hacer una visita relámpago sin perderse ninguna de las mejores atracciones de la ciudad: sólo hace falta organizarse.

Del aeropuerto al centro de Londres

Londres cuenta con cuatro aeropuertos. Las principales compañías suelen volar a Heathrow, conectado con el centro mediante una línea de metro. Luton, Gatwick y Stansted son el destino y origen de los vuelos low-cost, principalmente. Todos ellos cuentan con un servicio de consigna que, por un precio que ronda las 8 libras, permite guardar el equipaje durante 24 horas.

Si se viaja a Heathrow, con tener la Travelcard es suficiente. Sirve para moverse por la ciudad en metro, tren y autobús, se adquieren en cualquier estación y las hay que sirven para un día. El aeropuerto se encuentra en la zona 6, y la mayoría de atracciones turísticas, en las zonas 1 y 2, por lo que habrá que comprar una Travelcard de zonas 1-6, que cuesta 15 libras.

Si se viaja a Stansted, Luton o Gatwick, la opción más barata es EasyBus, un servicio de autocar perteneciente a la compañía EasyJet que viaja hasta la estación de Victoria y viceversa. Para asegurar la plaza en el autobús, lo más recomendable es adquirir el billete con antelación. Se puede hacer a través de Internet y el precio oscila entre 1.50 y 4.00 libras.

Si no hay asientos libres, cada aeropuerto cuenta con servicios propios de tren y autocar, que viajan con más frecuencia, pero tienen un coste mayor. Otra alternativa son los trenes de First Capital Connect, que ponen en contacto todos los aeropuertos con la mayoría de estaciones de tren de Londres, incluidas las de la periferia.

Mañana de museos en Londres

La primera parada es la estación de metro de South Kensington, donde se encuentra el Natural History Museum. Tanto si se viaja desde Heathrow como si se hace desde Victoria, se puede llegar en metro sin necesidad de hacer trasbordos, por las líneas Picadilly y Circle o District, respectivamente. Debido al gran tamaño del museo es aconsejable ver lo más destacable: la ballena azul y los dinosaurios mecánicos.

Una vez visto el museo, se puede tomar la línea Picadilly de metro hasta Hyde Park Corner y disfrutar de uno de los parques más grandes de la ciudad. La calle Serpentine conduce hasta un gran lago donde se puede dar un paseo en barca o tomar un helado en una de las terrazas que lo rodean.

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La siguiente parada es el Museo Británico, cuya entrada principal se encuentra próxima a la estación de metro de Tottenham Court Road. La línea 10 de autobús une Hyde Park con esta estación. Además, permite gozar de la vista, entre otras, de Oxford Street, una de las calles más concurridas de Londres. No hay que perder detalle de los escaparates: desde tartas kilométricas en las tiendas de pasteles, hasta hombres-maniquí en Abercrombie&Fitch.

Ya en el Museo Británico, de nuevo el problema del tamaño hace imposible verlo en un día. Eso sí, dada la variedad de objetos con los que cuenta, cada uno podrá ver las exposiciones que más se adecúen a sus gustos, aunque nunca está de más pasarse por la zona de Grecia y ver los antiguos muros del Partenón.

Comer y comprar en Camden Town

Tras salir del British Museum se toma la línea Northern de metro para llegar a Camden Town. Una vez allí, si se sigue la marea de gente que siempre satura las calles de este barrio, se llegará a los puestos de comida para llevar. La hay para todos los gustos y, si se tiene suerte, se podrá disfrutar del almuerzo en uno de los curiosos asientos con forma de Vespa que dan al río.

Tras el tentempié, se podrá pasear por los puestos del mercado de Camden. En ellos se puede encontrar de todo, desde ropa de segunda mano hasta maletas antiguas o vinilos. Cerca de la estación de metro se encuentra el bar The World’s End. Durante el día no hay demasiados clientes, y es fácil encontrar un sillón vacío donde acomodarse, mientras se disfruta de una pinta o refresco y de música de los sesenta.

Monumentos y atracciones típicas de Londres

Antes de cenar, se puede coger el metro hasta Leicester Square para ver la Trafalgar Square. Allí se encuentra, además de la Columna de Nelson, la National Gallery, que alberga cuadros como Los Girasoles, de Van Gogh, La Venus del Espejo, de Velázquez, o El Matrimonio Arnolfini, de Van Eyck. Dada la inmensidad del museo, es esencial saber dónde se encuentran los cuadros que se quieren ver para no dar vueltas innecesarias. Cierra a las seis de la tarde, excepto los miércoles, que lo hace a las nueve. Por tanto, si se tiene especial interés en visitarla, conviene ir con tiempo.

Después, se puede coger el metro hasta Embankment y disfrutar de la vista del Támesis  con el London Eye iluminado en la otra orilla. Una vez allí, se puede cruzar el Golden Jubilee Bridge y comprar la cena en uno de los puestos situados en el puente. Al volver la vista atrás, se verá el Big Ben y el Palacio de Westminster.

Desde allí, dando un paseo se vuelve a Trafalgar Square para tomar un autobús de las líneas 3, 6, 13, 15, 23 ó 139, hasta Picadilly Circus. Allí se encuentra el famoso panel luminoso, que es mejor contemplar de noche. Una vez visto se puede coger el metro hasta Heathrow o la estación donde se vaya a tomar el autocar de vuelta al aeropuerto.

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